Hablando de

Caza
Menor

Trucos, mañas, consejos y anécdotas sobre el deporte de la caza

Tiro al plato

¿Que tendrá que ver el tiro al plato con la caza?
Pues nada, y mucho. Veréis:

Es muy interesante, y os recomiendo que, para practicar el tiro del pájaro en vuelo, acudáis a un campo de TIRO AL PLATO. Después de practicar en un campo de tiro, comprobareis como mejoráis disparando a los pájaros, y en general, a todas las aves, es decir, al "voleteo".

La velocidad de vuelo de los PLATOS es superior a la del pájaro. Acostumbrado a tirar platos, os parecerá fácil disparar sobre una perdiz que vuela, aunque, lógicamente, un plato es imposible que haga los "cambios de vuelo" que puede hacer una perdiz.
Pienso que mejoré muchísimo mi tiro al pájaro, a partir de dedicarme al plato durante unas tres o cuatro temporadas.

El plato es interesante, divertido pero caro. Muy caro.
Tened en cuenta que cada vez que vais a un campo de tiro, fácilmente tiráis dos o tres SERIES de platos, que, a veinticinco platos por serie, suponen un mínimo de setenta y cinco platos en cada jornada. Si multiplicáis los platos por dos cartuchos que se disparan en cada uno de ellos, la operación da un resultado de CIENTO CINCUENTA CARTUCHOS, es decir, SEIS CAJAS DE CARTUCHOS. Traducidlo a euros y, sumándole desplazamientos, más "cafetito" o "cubata", obtendréis lo que os puede costar cada tarde de visita al CAMPO DE TIRO...
Tampoco es necesario que vayáis durante toda la VEDA, pero sí es conveniente hacer una visita, alguna que otra vez (para no perder la "PUESTA A PUNTO") sobre todo, antes de que levanten la veda.
Es muy fácil "PICARSE" con el plato. Yo piqué....

Lo descubrí en CAMPILLOS, allá por el año ochenta y tres... Un día, paseando por el parque del pueblo, oí disparos que venían de una de las lagunas que rodean al pueblo. Me extrañó, porque la veda estaba echada. Como seguía oyendo disparos, cogí el coche y me acerqué a ver de qué se trataba. Era un TIRADA AL PLATO... Pude ver como un grupo de hombres disparaban sus escopetas sobre algo que no llegaba a distinguir. Al acercarme, comprobé que era sobre unos platos pequeños, de color negro, que lanzaban con una máquina. Me gustó aquello y me pareció divertido, pero, aunque me lo ofrecieron, no me atreví a tirar. Me daba vergüenza poder fallar delante de tanta gente, yo, que pasaba en el pueblo por ser un buen cazador...

Domingo a domingo me acercaba a ver como tiraban al plato, sin decidirme nunca a hacerlo. Un domingo, no pude aguantar más las ganas, y me apunté en una escuadra y... ¡Llegó mi turno! ¡Madre mía! Los cinco o seis primeros platos ni los vi salir... Del resto no acerté ni uno y, para colmo, hasta los guardias civiles me llamaron la atención, porque me puse tan nervioso, que llegué a girarme hacia el público con la escopeta cargada!... ¡Qué vergüenza y que mal lo pasé! Como dice mi amigo JOSE MARIA: "¡Vaya un fraScaso!" Una vez pasado el susto y el mal rato, repetí la hazaña en otras dos o tres ocasiones con igual suerte. Lo más que llegaba a romper era uno o dos platos. La verdad es que me fastidiaba bastante hacer "el ridículo" de esa forma delante de los amigos del pueblo, todos ellos cazadores...

Un día lo decidí: Pedí una máquina prestada, el chapón de protección para el lanzador de platos, compré tres cajas de platos (mil quinientos platos) y convencí a mi amigo DIEGO GUERRERO para que nos fuéramos a la laguna "SALÁ" a pegar tiros.
Como DIEGO también tenía ganas de aprender, aceptó la propuesta de buena gana y, todas las tardes, a la salida del colegio, nos íbamos a entrenar. Primero, el tiro a la derecha. Después el tiro a la izquierda. El del centro era el más sencillo. La cosa empezó a funcionar... Nos pasamos cerca de un mes pegando tiros los dos solos en la laguna, pero aprendimos... ¡Vaya que si aprendimos!... (Tengo que reconocer que cuando "Me da por algo... Me da...) A partir de entonces la cosa cambió. En todas las tiradas ganaba algún trofeo. Y por último llegó lo peor.... Conocí a DIEGO, campeón de Andalucía, a PACO GOMEZ REINA, varias veces campeón de Andalucía, a PALOMINO, y por último a LEYVA, nuestro indiscutible, varias veces, campeón de España. Con todos ellos pasé unas tardes fabulosas de entrenamiento y de tiradas, y de todos ellos aprendí algo nuevo, sobre todo, la "SENCILLEZ" de los campeones...
Por último llegaron los campeonatos. Participé en dos de Andalucía haciendo un papel "muy discretito" (por no decir malo...), hasta que en el campeonato de GRANADA, llegó mi gran día. Por una vez, y sólo por una vez, les gané a todos ellos y gané ese campeonato. Estaban todos los mejores que había en aquellos momentos, Leyva incluido. ¡Qué satisfacción! ¡Que gustazo! Lo dicho: ocurrió una vez, una sola y única vez... ¡Pero qué vez!...

Pero todo empieza y todo se acaba... Un año después de aquello (parece que nos pusimos de acuerdo) dejamos de tirar, y ya tan sólo he vuelto a un campo de tiro esporádicamente, o en algún festejo del pueblo.

Ni que decir tiene que mejoré muchísimo en el tiro al vuelo, y que, después del plato, era raro el pájaro que, saliendo a tiro, se me fuera. Lo dicho: el tiro al plato es muy interesante para mejorar el de "voleteo".

¿Que podría yo contar sobre la técnica de tiro?

Posiblemente no sea el más apropiado para "enseñar nada" pero, después de haber pegado muchos tiros durante un buen montón de años, creo que me puedo atrever a comentar algo sobre este aspecto.

Dice un refrán que "SI PARAS LA MANO IZQUIERDA, LA PERDIZ SE VÁ A LA SIERRA" ¡Y qué gran verdad es! ¡Y tanto que se va!...

Y ahora viene la pregunta que se oye continuamente entre los cazadores y los tiradores de plato: ¿Cuánto hay que adelantar el tiro? ¿Una cuarta? ¿Medio metro? Pues la verdad: NO LO SÉ.
(Cualquiera que esté leyendo esto pensará... ¡Pues vaya!...)
Nunca sabremos bien cuanto hay que adelantar el tiro a un bicho que huye, ni a un plato que vuela. Ni creo que nadie pueda saberlo. He leído muchos libros que trataban este tema. He visto muchos esquemas y, os puedo asegurar que no me han servido de nada, y que lo único que os servirá es VUESTRA PROPIA EXPERIENCIA.
Me hace gracia cuando oigo a algún "enterao" decir que hay que adelantar tanto o cuanto...

El tiro, a una pieza que está en movimiento, no se puede cuantificar, porque en cada ocasión, en cada especie, y en cada circunstancia, habrá que actuar de forma distinta, lo único cierto es que la escopeta, en tus manos, debe ser como una "PROLONGACIÓN DE TUS BRAZOS" y que, para disparar y acertarle a una pieza, tienes que SEGUIR A ESA PIEZA con tu escopeta, acompasadamente, siempre BARRIENDO POR DELANTE SUYA y, SIN PARAR ESE MOVIMIENTO, apretar el gatillo en cuanto la sobrepases. Como pares al apretar el gatillo, o como apuntes a la propia pieza, lo tienes claro, nunca acertarás ni la cobrarás. Recuerda lo que hemos dicho anteriormente "si paras la mano izquierda, la perdiz se va a la sierra"...

En un campo de tiro al plato puedes mejorar mucho tus disparos y, sobre todo, puedes COMPROBAR como debes disparar pues, al poder REPETIR, una y otra vez, el disparo sobre el tipo de plato que quieras, y al seguir este prácticamente siempre LA MISMA TRAYECTORIA, podrás corregirlo hasta que aciertes. Eso sí, debes armarte de paciencia y de "euros" porque aprender, aprenderás, pero esas prácticas, como todo, tienen un precio...

Cuentan, y os cuento, que en la segunda guerra mundial, reclutaron a todos los tiradores de plato y los responsabilizaron de las baterías antiaéreas. Por lo visto hicieron muy buen papel porque estaban acostumbrados a disparar sobre "objetos" en movimiento y, aquello, era muy parecido a la realidad que tenían delante cuando practicaban el tiro al plato, solo que, "aumentado y corregido"...

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