Hablando de

Caza
Menor

Trucos, mañas, consejos y anécdotas sobre el deporte de la caza

¿Qué escopeta compro?

¿Qué escopeta compro?

Hay tres tipos de escopetas: las superpuestas, las planas, y las repetidoras. ¿Cual elegir? En esto ocurre como en la feria: cada uno cuenta de ella según le va...
Las he tenido las tres, y, sin dudarlo, me quedo con la superpuesta. En segundo lugar, con la plana y para el tercero, la que queda: la repetidora.
¿Que tienen de malo las repetidoras para no aconsejarlas? Nada. Sencillamente nada. Es una cuestión de gusto y, fundamentalmente, de DEPORTIVIDAD. Me explico:

Tuve una repetidora. Una BERETTA de cuatro tiros. Una magnífica escopeta. La ideal para "matar bichos", pero la peor de los tres modelos antes mencionados, precisamente por eso, por la cantidad de bichos que se mata con ella.
La gente olvida que la caza es un DEPORTE (con mayúscula) y la repetidora no es una escopeta "muy deportiva" que digamos. Se podrá decir de ella que es rentable, efectiva, eficaz, pero nunca deportiva.
Cuantas más posibilidades tenga el cazador y menos la pieza que se pretende cazar, menor es el deporte que se practica. La caza es eso, "cazar". Lo otro es simplemente "matar".
He conocido cazadores que, con una escopeta plana, o con una superpuesta no mataban una sola liebre y, mucho menos, conejos, tórtolas o perdices. Con una repetidora sí.
Con la mía maté muchísimos conejos, liebres, perdices y tórtolas. La vendí precisamente por eso, porque mataba demasiado.... Un cazador aceptable, con un perro apañao y con una repetidora en las manos, hace un daño enorme en el campo.

Cualquiera que me esté leyendo pensará..."¡Este hombre está loco!"... "¡Vende su escopeta porque mata muchos animales con ella!.." Lo dicho: loco.
Pues no. De loco nada. De cuerdo mucho.

Al principio, todo cazador desea matar, cuanto más, mejor. A medida que el tiempo pasa, las piezas son lo de menos. El paso de los años te hace recrearte más en el LANCE cinegético, que en la cantidad de bichos que matas. Yo, solo, he llegado a hacer perchas de más de treinta piezas entre conejos, perdices y liebres, y, sin embargo, ahora disfruto mucho más colgándome un par de "pájaros" (perdices) bien matados, que treinta de cualquier manera. Como veis, en la caza también se aplica aquello de "más vale calidad que cantidad..."
Yo daría mi voto a quien propusiera cazar con UN SÓLO cartucho en la escopeta. De hecho, muchas veces "he jugado a eso", a meter un sólo cartucho en mi escopeta y a cazar así. Es una experiencia bonita y emocionante, porque sabes que dispones de una sola oportunidad.
Puedo aconsejaros que lo probéis. Merece la pena.

Decía todo lo anterior, porque el cazador que lleva en sus manos una superpuesta o una plana, cuenta con dos disparos, no más, de forma que, si se trata de una persona con pocas cualidades para la caza, o excesivamente nerviosa, le costará bastante trabajo colgar piezas en su percha.
Mi amigo Rafael, antes de comprarse una repetidora de cinco cartuchos (hasta hace bien poco estaban permitidas de cinco, y hasta de siete cartuchos), tuvo que acostumbrarse a contar hasta diez antes de disparar a una liebre que se le arrancara porque, con lo nervioso que es, se le "iban todas" ya que, nada más levantarse la liebre, le "soltaba los dos tiros de momento" y, cuando ésta estaba en condiciones de abatirla, ya tenía la escopeta vacía. Otro tanto le pasaba con los pájaros (perdices).
Con la repetidora cambió su suerte. Empezó a matar más que antes, aunque también es cierto que gastaba cartuchos por un tubo porque, cada pieza que cobraba, le había costado como mínimo tres, cuatro, o los cinco cartuchos de los que disponía. Sigue siendo igual de nervioso, pero los nervios, con cartuchos en la recámara, son menos...

El año en que decidí vender mi repetidora fue uno en el que las perchas que hice se pasaron. Venía comprobando que, con la repetidora, mataba mucho más, pero ese año fue demasiado.
En una ocasión llegué a romper la canana debido al peso de las piezas que de ella colgaban. En otra, me las vi y me las deseé para poder llegar al coche con todo lo que llevaba colgado. Alguien dirá que fue debido a la suerte, pero yo sé que, como mínimo, un treinta por ciento de la suerte se debió al tipo de escopeta que llevaba en las manos.

¿A que cazador, después de vaciar su escopeta en un pájaro perdiz, u otra especie cualquiera, no se le ha levantado "la buena", la que "iba a tiro", pillándole con la escopeta vacía?
¿A quién, después de matar un conejo, no se le ha "arrancado" otro que se ha ido tan campante enseñándonos el "jopo"?
Con una repetidora estas escenas no ocurren, porque siempre quedan cartuchos en la recámara y porque, para volverlas a cargar, no hay que "partirlas" (abrirlas) sino que se cargan fácil y rápidamente por el lateral o la parte inferior.

Recuerdo en una ocasión cazando en "LA PATRÁNA", primer coto privado al que pertenecí en mi vida de cazador, al asomarme a un pequeño barranco se arrancó una banda de pájaros (perdices). En un momento vacié mi repetidora: cuatro disparos... cuatro pájaros al suelo... Con otro tipo de escopeta esto hubiese sido imposible hacerlo. Como máximo hubiesen caído dos perdices, pero nunca cuatro. No sé que hubiese pasado si en vez de poder disparar cuatro veces (como dije, mi Beretta era de cuatro tiros) hubiese podido disparar siete... Pues eso, una "masacre", o, como dice mi amigo JUAN "una Inquisición". Es curioso como, aún, en estos tiempos, en muchos pueblos de Andalucía se sigue recordando a esa lamentable institución como sinónimo de desgracia o desastre...
Me imagino que a estas alturas más de uno habrá pensando..."Me compro una repetidora ¡YA!..."

Pues no. Si en verdad eres un buen deportista, si de veras ves en la CAZA un DEPORTE y no simplemente un acto de matar y de carnicería, te habrás convencido de todo lo contrario.

Cazar no es "traer carne". Si lo que pretendes es eso, traer carne más te vale ir al mercado porque, además, te saldrá más barata en dinero, y en sufrimiento.
¿Has dicho SUFRIMIENTO ?
Si. Rotundamente SI.
¿Quién no lo ha pasado mal en más de un día de caza?
Cuando se va de cacería se disfruta, se divierte, se apasiona uno con este deporte tan incomprendido por muchos, pero también se pasa mal, y se sufre. Días de frío, de lluvia, de viento. Días de volver reventao sin haber podido colgarte ni un conejillo. Días de haber "pegao mas tiros que en la guerra" y no haber cobrado ni una sola pieza. ¡Claro que se sufre y se pasa mal! Pero....¿En que deporte no ocurre igual?

Recuerdo un día que salí de pájaros. Bueno, creo que ya ha llegado el momento de aclarar que cuando digo "PÁJAROS", me refiero a PERDICES. Aquí, en la zona en la que vivo (y en casi toda Andalucía), a las perdices les llamamos "PÁJAROS". De todas formas, al final de este libro aparece un pequeño anexo de palabras y expresiones usuales en este mundillo de la caza, con las que debes ir familiarizándote.

Pues como decía, salí de pájaros. Serían las diez de la mañana. A las once y media estaba de vuelta. Había fallado siete pájaros a "perro puesto" y de esos que salen "a huevo". Como podéis imaginar, aquel día lo pase bomba, ¿verdad? Pues eso...

Siguiendo con la escopeta...
Ya sea un modelo u otro lo que sí os aconsejo es que NO TENGAIS PRISA EN LA ELECCIÓN. No todas las escopetas sirven a todo el mundo ¡Ni muchísimo menos! Cada uno tiene diseñada "la suya", según sus características personales: Medida de brazos, constitución de la barbilla, cuello, hombros, mejilla, etc. Es muy bueno que hagáis lo siguiente:
Colocad sobre el mostrador de la armería donde vayáis a comprar vuestra escopeta, aquellos modelos que más os gusten a simple vista y cumplan las características que buscáis. Una vez colocadas allí encima, id cogiéndolas una a una, y "ENCARANDOLAS" repetidas veces (ENCARAR la escopeta es hacer como si apuntarais a "algo" con un movimiento rápido). Comprobareis enseguida que unas se os encaran mejor que otras. Ya está hecha la primera "criba". Ahora, de las que mejor se os encaren, veréis que hay una o dos que os resultan aún más fáciles de encarar y que además son más cómodas al conjunto de vuestra cara, brazo y mano. ¡ESA ES VUESTRA ESCOPETA, NO OTRA!

¡Si pudierais ver la escopeta que tengo! Después de haber tenido más de media docena de ellas, me he quedado con una que cualquiera la calificaría de "escopetucho". No es de marca conocida, no es expulsora. No es más que eso: una escopeta. Si no recuerdo mal me costó unas cinco mil pesetas (al cambio, treinta euros) y creo que, hoy día, su valor como escopeta de segunda mano no llegaría ni a esos mil duros (si es que alguien se interesara por ella...) pero es mi escopeta desde hace ya más de treinta años, y no la cambio por ninguna. Vieja y antigua, pero se me encara de fábula y, además, no pesa prácticamente nada, lo que sin duda es una gran ventaja cuando vamos al campo y estamos todo un día con ella en las manos. No hay nada peor que una escopeta "pesona"...

Hace tiempo, a raíz de vender mi repetidora, compré una escopeta superpuesta: una LAURONA ¡La escopeta era preciosa! Expulsora, con dobles gatillos de doble acción cada uno, pletinas labradas... lo dicho, ¡Una linda escopeta! La compré con prisas. Sin probarla. Sin fijarme bien en cómo se me encaraba. La compré tan solo por "simpatía" con un buen amigo que se había comprado otra igual. ¡Aquello fue un desastre!
Fui a estrenarla a un paso de zorzales. Pegué como mínimo cincuenta tiros con ella sin acertar tan siquiera a tres pajarillos. Comprendí rápidamente que algo raro pasaba porque no era muy normal ese fenomenal fracaso en el estreno de mi última adquisición.
Ese fin de semana, me acerqué al campo de tiro al plato de mi pueblo con la intención de "analizar" lo que sucedía. Empecé a disparar sobre los platos que me lanzaban y nada, no había forma de acertarle a uno... Sin duda alguna, me había equivocado de escopeta al haberla comprado apresuradamente y sin analizarla como es debido. Poco después se la vendí a mi amigo Diego que por aquellos tiempos empezaba a aficionarse a la caza.

Otro punto importante referente a la escopeta que vais a comprar son los "CHOQUES".
¿Y que es esto de los "CHOQUES"? Pues verás:
No te rías por lo que voy a explicarte, de una forma un poco burda, pero, hablando en plata, los cañones de una escopeta son "dos tubos" por los que salen los perdigones (así de simple y así de sencillo).
Si el final del cañón es más estrecho, los plomos (o perdigones) saldrán más juntos, más unidos y concentrados. Si el final del cañón es más ancho, los perdigones saldrán más separados y espaciados. Es lógico ¿Verdad? Pues eso es el "CHOQUE": el mayor o menor estrechamiento de la boca de salida de los cañones de la escopeta.
Es como una puerta de salida de un cine: Si es muy estrecha, salimos más "apretujados" todos los que estamos dentro. Si es más ancha, salimos con más espacio y más holgados. Pues los perdigones de un cartucho exactamente igual: Según le cierres más o menos la "puerta de salida" (boca del cañón), podrán salir con más o menos holgura... Esa "puerta de salida" es lo que llamamos "CHOQUE".

Los choques están clasificados, generalmente, por "ESTRELLAS":

  • UNA ESTRELLA: Significa que la boca de salida es muy cerrada y que la concentración de perdigones es mayor.
  • DOS ESTRELLAS: Que la boca de salida es menos cerrada. Los perdigones saldrán mas separados.
  • TRES ESTRELLAS: Que la boca de salida es mucho menos cerrada. Los perdigones saldrán más separados aún.
  • SIN CHOQUE ( O CHOQUE "0"): Que ese cañón no tiene choque. También se llama de "ánima lisa".
    Esta es "la boca de salida" más abierta que hay.
    Por ésta, los perdigones salen más separados que por ninguna.

La cuestión del "choque" pienso que habrá quedado clara, y ahora, vamos a pensar un poco en sus CONSECUENCIAS...

1ª- Cuanto menor es el choque, menor es la "puerta de salida" de los plomos del cartucho. Los plomos saldrán más "juntos" y menos "separados entre sí". Esto supondrá también que los plomos van a alcanzar una MAYOR DISTANCIA.
Lo vamos a entender fácilmente con el "ejemplo de la manguera". Verás:

Si abrimos un grifo al que hemos acoplado una manguera, el agua que salga libremente alcanzará una determinada distancia. Si vamos cerrando "la boca" de la manguera, el agua irá alcanzando cada vez más distancia, y llegará más lejos.
Lógicamente, si el cañón de mi escopeta es de UNA ESTRELLA de choque, es decir, muy cerrado, los plomos de los cartuchos, al salir por ese cañón, llegarán mucho más lejos que si es de TRES ESTRELLAS, es decir, más abierto.

Para terminar, podemos establecer unas correspondencias sencillas para entender bien la relación entre "choque", "plomada" y "distancia de alcance" de los plomos de un cartucho.

A una misma distancia, por ejemplo, veinte metros, los plomos disparados con una escopeta de choque una, dos, tres estrellas o choque cero, tendrán una diferencia aproximadamente así:

  • UNA ESTRELLA: Muy concentrados y juntos entre si.
  • DOS ESTRELLAS: Menos concentrados y juntos.
  • TRES ESTRELLAS: Mucho menos concentrados y juntos.
  • SIN CHOQUE: Los menos concentrados y mas separados.

Lógicamente, a mayor distancia, el campo que cubren los perdigones es menor, porque se van ABRIENDO Y SEPARANDO cada vez más entre sí.

Comprenderás fácilmente, que si tu escopeta tiene un choque de tres estrellas, te será mas fácil acertarle a una pájaro o a un conejo, que si se trata de una escopeta de una sola estrella, porque los plomos de un cartucho disparado con la de tres estrellas "abarca" y "pilla" más terreno que los disparados con otra de una estrella ¿verdad?

Si señor. Eso es cierto, pero no es menos cierto que con una escopeta de tres estrellas que "abarca" mucho espacio, o con una sin choque que abarca mucho más espacio, tendrás muchas más posibilidades de fallar el blanco, o de tan sólo "dejar herida" la pieza, porque, al "abarcar" tanto espacio, entre plomo y plomo también QUEDAN MÁS HUECOS SIN CUBRIR. Los perdigones, al salir del cañón MAS SEPARADOS entre sí, dejan más espacio entre unos y otros, y por ahí, entre esos "espacios sin cubrir", se te puede escapar el pájaro, el conejo o la liebre o, lo que es peor, dejarla herida, con un ochenta por ciento de posibilidades de que se pierda la pieza.
¿Qué hacer entonces?
Pues lo que hacemos prácticamente todos: Elegir una escopeta que tenga choque 3 en el cañón derecho (que es el primero que se dispara) y choque 1 en el izquierdo. Es lo más lógico y son los choques más normales en todas las escopetas planas o superpuestas. De esta forma el primer tiro lo haces con choque 3, un disparo abierto, porque la pieza está un poco más cerca, y el segundo disparo lo haces con choque 1 ya que la pieza habrá recorrido unos buenos metros en su huida y esa distancia hay que compensarla con una "salida" más estrecha que "alargue" más los plomos.

No hay que olvidar que, a menor choque, más alcance de los plomos en metros de distancia, aunque esta cuestión, hoy día, con los cartuchos que hay en el mercado, no merece casi la pena contemplarla porque, cualquier cartucho, por malo que sea, tiene un alcance más que suficiente para abatir cualquier pieza.

Caso de que hayas elegido una repetidora te aconsejo un choque 3, ya que el 2 te va a resultar excesivo a no ser que seas un tirador con "buenas apuntaeras"...
También tienes la posibilidad de elegir un cañón con POLICHOQUE que te permite cambiar los choques de tu escopeta a voluntad (haciendo girar la boca articulada del cañón de la escopeta) y según vayas de conejos, de pájaros, o a un paso de tórtolas o de torcaces.
La verdad he conocido muy poca gente que esté satisfecha con esos "polichoques" así pues, te recomiendo lo dicho. La mayoría de la gente que tiene escopetas con polichoque, terminan por utilizar solo uno de ellos, lo que significa que han gastado el dinero en balde porque, lógicamente, un cañón con polichoque cuesta más que uno normal.

Y, por curiosidad: ¿Como sé yo qué choque tiene mi escopeta?

Muy fácil: Desmonta los cañones y, cerca de la boca, donde se colocan los cartuchos, verás unos números, unas estrellas, o unos redondeles dibujados, que indican el choque de ese cañón. Los números lo indican claro: 1, 2, 3. Los redondeles o estrellas también:

  • Choque uno: un cerito o una estrella 0 / *
  • Choque dos: dos ceritos o dos estrellas 00 / **
  • Choque tres: tres ceritos o tres estrellas 000 / ***

Un día, me encontré con un cazador. Llevaba una escopeta repetidora igual que la mía. Nos paramos, charlamos un rato y me comentó que el cañón de su escopeta tenía una sola estrella de choque. Lo había elegido así ex profeso, a sabiendas de lo que elegía, y lo había hecho así tan solo por darle más posibilidades a los pájaros. Había elegido el choque más pequeño, es decir, la dificultad mayor con una escopeta. Para poder acertar a un pájaro que vuela, con un choque de una sola estrella hay que ser un gran tirador... Nunca he olvidado a ese hombre y lo recuerdo como un GRAN CAZADOR y un GRAN DEPORTISTA.

Mi repetidora tenía choque dos. No llegaba a ser tres pero, está claro que tampoco era de choque uno. Era una escopeta para un cazador, como decimos en mi tierra, "apañao". Esto significa que yo había elegido una dificultad intermedia tirando a difícil.

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