Hablando de

Caza
Menor

Trucos, mañas, consejos y anécdotas sobre el deporte de la caza

El rececho

Consiste en esperar sentado, en un lugar apropiado, que puede ser el borde de una junquera, de un arroyo, de un monte bajo cercano a un sembrado, o frente a unos "boquetes" (madrigueras), de donde salgan o por donde pasen los conejos.
Si es un buen sitio puedes matar tres o cuatro conejos, pero es muy aburrido y nada deportivo. Debes hacerlo en unas horas concretas: al amanecer o al atardecer. Más rentable es hacerlo al atardecer.
Te puedes colocar en tu puesto, aproximadamente un par de horas antes de que oscurezca. Colocarte antes sería un absurdo, porque pocos conejos salen antes de esas horas.
Unos "datos", a tener en cuenta para elegir el puesto donde puedes ponerte, será la existencia de esas "señales" indiscutibles de que "por ahí andan los conejos", me refiero a los "cagarruteros, folligas y escarbaeros". Debes mirar también si los boquetes tienen telarañas porque, si las tienen, es señal inequívoca de que de ahí no va a salir nada, porque son madrigueras abandonadas.
Un monte bajo y cerca de los bordes de un sembrado, es un excelente lugar, mucho más si, además, hay algunas de esas señales que hemos indicado.

A mí, esta modalidad de caza no me gusta. Llevo cerca de veinte años sin hacer un rececho.
Recuerdo la última vez que estuve de rececho:
Me senté frente a unos boquetes y empecé a esperar pensando en mis cosas...
De pronto, veo que sale un conejo. Se para a dos cuartas de su boquete y empieza a hacerse la "toilette". Estuve viéndolo limpiarse sus orejas, el lomo, las patas, el hocico. Viéndolo y apuntándolo me preguntaba... "¿Y que "chicha" tiene matar esto?.." Decidí apretar el gatillo. Había ido a eso, a matar un par de conejos. Pues ya está, ya tenía el primero.
Pasaron unos quince o veinte minutos. El segundo conejo salió de su madriguera. Éste, en vez de ponerse a limpiarse y a asearse empezó a comer. Igual que con el anterior estuve un buen rato viéndolo como comía, sin dejar de apuntarlo. Apreté el gatillo y quedó allí. Ya no aguanté más. Me levanté, fui a por mis dos conejos, y volví hacia el coche medio avergonzado de la "hazaña" que había logrado. ¡Vaya un mérito! Me prometí no volver a matar un bicho así en mi vida. Lo he cumplido.

Cazando lo he probado todo, no en balde son muchos años pegando tiros por estos campos de Campillos, Sierra de Yeguas, Bobadilla y Teba, lo que se conoce por la subcomarca de Antequera, y también en la provincia de Granada. Y probando, probé en una ocasión otra modalidad de caza del conejo en la que tampoco hace falta perro: la caza con HURÓN.

Si el rececho no he vuelto hacerlo, lo del hurón ya es "demasiao pal cuerpo". Lo vi, lo conocí, y me olvidé de ello. ¡Que barbaridad! Os lo cuento para que podáis imaginároslo.

Mirad: Todas las madrigueras tienen varios "boquetes" que les sirven a los conejos tanto de entrada como de salida-huida. Se juegan la vida en ello...
Un grupo de cazadores llega al lugar donde hay una madriguera. Cada uno se coloca, se "aposta", en uno de los boquetes y, por uno de ellos, se introduce un HURÓN. Este animalillo, del tamaño aproximado de un pequeño conejo, y que es el enemigo público número uno de los conejos, ya que de ellos se alimenta, empezará a recorrer las galerías de la madriguera sembrando el pánico y provocando la huída de todos los que allí dentro estén. Lógicamente los conejos saldrán por los boquetes donde les esperan los cazadores que dispararán sobre ellos. Toda una aventura ¿verdad? Lo dicho, cuando vi en que consistía la caza con hurón, se me cayó el alma a los pies... Ni que decir tiene que no he vuelto a hacerlo en mi vida!..."¡Una vez y nada más, Santo Tomás!.."

Los huroneros (los que cazan con hurón), además de NO SER CAZADORES, no se dan cuenta del daño que hacen a la ESPECIE. Hacen daño a la especie porque matan a "los mejores conejos". Matan a aquellos que son capaces, y han sido capaces, de ESCAPAR de los perros y de las escopetas. A aquellos que han sido listos y han sabido "quitarse de en medio" cuando han oído el primer portazo de un coche, la primera voz humana, o el primer ladrido de un perro. A ese conejo que nadie ha sido capaz de matar, y que va a TRANSMITIR a sus descendientes TODA SU SABIDURIA, a esos, precisamente a esos, los matan haciéndolos salir de la madriguera con hurones. Es una lástima. Una verdadera lástima...

Comprenderéis que esto no es cazar. Esto es matar por matar. He visto a gentes, que NUNCA se podrán llamar CAZADORES, matar animales de las formas más irracionales que os podáis imaginar. Algunos han quemado una junquera por matar un conejo. Otros han disparado contra una perdiz que empollaba en su nido. Los hay que, en un rececho, han matado una perdiz dejando perder la "pollada" (los pollitos). Pobres hombres que han matado gazapones (crías de conejos) nada más que por el gusto de matarlos... En fin, pobre gente que se llaman cazadores, pero que no son más que unos pobres y simplones carniceros que no me merecen el más mínimo respeto.

Ya hemos dedicado más tiempo del que se merece esta "gentuza cazadora" así que vamos a seguir con lo nuestro que es la CAZA con MAYÚSCULA.

Existen otras muchas modalidades de caza del conejo, pero ya entran dentro del apartado que trataremos más adelante bajo el título de "FURTIVOS".

Es imposible hablar de conejos y no hablar de las enfermedades que les atacan desde hace años como por ejemplo la MIXOMATOSIS. Ésta es una enfermedad antipática porque un gran porcentaje de conejos que la padecen no la exteriorizan en su comportamiento, ya que se "arrancan" y corren igual que si estuviesen sanos. Al matarlos y recogerlos para colgarlos en la percha se descubren los síntomas claros de la enfermedad: extrema delgadez y ojos y ano hinchados. Los que están en un grado más avanzado de la enfermedad son fáciles de reconocer, porque tienen los párpados de los ojos pegados entre si. No ven, no pueden andar, y son presa fácil de cualquier predador. Hay quienes son capaces de comerse estos conejos enfermos, ya que no afectan para nada a la salud humana. Muchos de ellos van, incluso, a parar a restaurantes donde se consumen sin más. Siempre se ha dicho que "ojos que no ven, corazón que no siente"... Yo, la verdad, soy incapaz de llevar a casa un conejo en estas condiciones. Coincide en que, la gran mayoría de estos conejos, además de los síntomas que he descrito, tienen en sus vísceras (tripas) una enorme cantidad de lombrices planas, de color blanco, que hacen aún más rechazable el consumirlos. Esta enfermedad existe desde hace muchísimos años, persiste y no desaparece. Hay años en que parece aflojar, pero en otros reaparece con fuerza mermando considerablemente el número de conejos de una zona.
No he conseguido obtener una explicación lógica a lo que voy a contaros, pero lo cierto es que, en un mismo coto, puede haber arroyos en los que toda la población de conejos esté infectada y, sin embargo, a cien pasos, en otro arroyo, estar todos sanos. Unos dicen que se puede deber a que el foco que los infecta está en las madrigueras.
Según sea el tiempo, de lluvia o seco, el conejo entra más o menos en los boquetes, produciéndose un mayor o menor grado de contagio. La gran verdad es que ni tan siquiera las vacunas han sido todo lo efectivas que se esperaba, ya que la enfermedad se resiste a desaparecer.

En algunos cotos cometen, para mi gusto, una gran torpeza. Cuando comprueban que en una zona del coto no hay suficientes conejos, los cogen vivos, con red, de otros lugares y los sueltan en el primero para, así, "repoblar" esa zona. Pienso, y lo he comprobado, que, de esta forma, lo único que se hace es "trasladar" la enfermedad de uno a otro "barrio" del coto, y, donde antes había conejos sanos, tenerlos ahora enfermos.
De todas formas, es un grandísimo error levantar el desconejo, o "descaste", como se acostumbra, en el mes de julio en cotos donde se compruebe que los conejos están enfermos. Esos conejos enfermos superan la enfermedad en un setenta por ciento de los individuos, y están recuperados para la veda general allá por el mes de octubre. Si se permite el desconejo en los meses de junio, o julio lo que se va a hacer es sencillamente una "masacre" porque se van a matar y a tirar (porque no se van a consumir) una cantidad de conejos enfermos que, de seguro, podrían superar la enfermedad y estar ahí, y aprovechables, para la veda general. En ese tiempo, un conejo que haya pasado la mixomatosis se recupera de su enfermedad. Esto es así, se quiera o no. Lo malo es que la gente quiere desconejar y "pegar tiros", cuanto antes mejor, sin atender a razones, y sin comprender que es peor para todos. Si los conejos se matan y se desperdician en JULIO cuando llegue OCTUBRE no habrá conejos y tan sólo quedarán pájaros y liebres sobre los que disparar. Todos los cazadores, incluso los llamados "CONEJEROS" (los que sólo se dedican a este tipo de caza) se dedicarán a estas otras dos especies, castigándolas a base de bien. Resultado: se matarán muchas más liebres y pájaros que de costumbre que, sumados a los conejos matados en verano, supondrán un número de bichos muertos muy superior al que puede soportar un coto. Pero en fin, somos así... No somos capaces de ver más allá de donde llega nuestra vista, y así nos va... Y lo malo es que, la gran mayoría de las veces, las DIRECTIVAS de las Sociedades de Caza son mas ciegas aún y, a sabiendas de que puede ser un gran error, permiten los desconejos por "contentar" a sus socios, olvidando su responsabilidad como directiva.

Algo por el estilo ocurre con la MEDIA VEDA (tiempo en que se mata la tórtola y codorniz fundamentalmente).
Todos sabemos que hay pocas tórtolas y menos codornices aún, pero nos empeñamos en que se levante la media veda para salir con nuestros perros. ¿Qué ocurre entonces? Pues que un cazador, en el campo, con una escopeta en las manos, y sin haber pegado un tiro en toda la mañana, tiene que tener unos nervios de acero, un temple, y una educación a prueba de bomba para no disparar, si se le arranca una liebre, un conejo o un pájaro perdiz. Así de simple y así de verdad y, quien no haya disparado nunca contra una pieza prohibida en la media veda QUE LEVANTE LA MANO. ¡Que pocas manos se levantarían!
La mía tampoco se levantaría, y eso que me considero un cazador "bastante bien educado". Es superior a nuestras fuerzas. Yo he caído dos veces en ese, llamemos, "pecado"...

En una ocasión volviendo hacia el coche, sin nada colgado en la percha, se me arrancó un pájaro de esos que llamamos "a huevo". Instintivamente, sin pensarlo, sin saber siquiera ni darme cuenta de lo que estaba haciendo, le pegué un tiro y cayó "hecho un taco". El mal rato que pasé, cogiendo el pájaro y guardándomelo donde menos se pudiera notar, no os lo podéis ni imaginar...
En otra ocasión fue con una liebre. En un desconejo. Estaba sentado, frente a unos boquetes (madrigueras) esperando a que algún conejillo quisiera salir. Por lo visto, aquella tarde se encontraban "muy a gusto en casa" y no entraba en sus planes salir a dar una vuelta para que yo pudiera matarlos. De pronto veo un par de orejotas grandes moverse tras un matojo. Miré y comprobé que se trataba de una liebre... ¡Dos horas esperando a que salga un conejo y, mira tú por donde, se me planta una liebre delante de mis narices! Fue superior a mis fuerzas, pero la liebre acabó en mi casa... Yo acabo de reconocer dos barrabasadas, hechas sin conciencia de lo que hacia, sin intención, pero HECHAS. ¿Cuantos bichos no habrán muerto así durante las "medias vedas"?...
Seguimos con los conejos...

Por si todo esto fuera poco, hace tres o cuatro años ha aparecido una nueva enfermedad: la neumonía vírica.
Esta nueva epidemia está atacando bien la población de conejos. Un conejo infectado por esta enfermedad se comporta normalmente hasta que, súbitamente, se desploma muerto. Si de la mixomatosis sabemos poco, de la neumonía vírica menos aún. Si no fuera porque los conejos son tan prolíficos, a estas horas se tendría que declarar ESPECIE PROTEGIDA y en vías de extinción.
Siempre que hablo de conejos, no puedo evitar recordar a mi amigo y compañero de trabajo PIERRE. Pierre es un francés al que le encantan los conejos. Su mayor ilusión era que le regalara algunos. Yo lo hacía de vez en cuando, y me lo agradecía muchísimo.
En tiempos de veda, expresamente, iba a comer conejo a un restaurante (le llamaremos el restaurante "X") de un pueblo cercano al nuestro. Me comentaba lo bien que preparaban los conejos en ese restaurante "X". Un día, nos enteramos que habían clausurado, multado y precintado el referido restaurante porque servían GATO en vez de conejos! Cuando comenté la noticia con Pierre me contestó llevándose los dedos a la boca y diciendo con su español afrancesado...
"¡Pues los gatos estaban rrrriquísimos !"...

Y UN CONSEJO PARA LA COCINA...

Recetas para preparar el conejo hay, como dicen, a "punta pala". Está rico de todas las maneras que se prepare PERO, (siempre hay un "pero"...) es muy importante ADOBARLO (aliñarlo) bien, con buen vino y tomillo para quitarle el "TUFO" (olor) que tiene.
Como es natural, las hembras huelen menos (tienen menos tufo) que los machos, y si son "NUEVAS" (nacidas en ese año) mejor aún. De todo esto deducimos que lo peor es un conejo macho y además viejo. A esos hay que "emborracharlos" bien y echarle incluso orégano, y hasta hierbabuena, para que pierdan el olor. De todas formas hay que regarlo bien y con buen vino.
Antonio, el cocinero de mi colegio, dice que al guiso hay que echarle un buen vino, porque es una lástima estropearlo por ser tacaños con el vaso de vino para cocerlo en condiciones. "Si quieres un buen guiso, echa un buen vino". Y lleva razón. Todo un esfuerzo culinario puede quedar mermado por ser cicateros a la hora de aderezarlo con vino. Y si no tenéis vino, un buen coñac, que también vale.

Un detalle importante que debe hacer todo cazador antes de colgarse un conejo en la percha es "MEARLO", hacerlo "MEAR". Os lo explico: Consiste en apretarle la barriga, el bajo vientre, en sentido descendente (de las costillas a los pies), para que suelte la orina que pueda tener almacenada en la vejiga. ¿Con que fin esta operación? Pues para que, al cocinarlo, huela muchísimo menos.

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